El protagonista, Ludovico Ribera, pretende heredar la caridad de la que había vivido su padre, Próspero Ribera, y que durante treinta y siete años le había dis pensado el patriarca de la acaudalada familia Selciano. Con firmeza, ironía y cinismo se presenta en casa del abogado Amadeo, hijo del viejo y caritativo Selciano, dispuesto a ocupar el lugar tanto físico como sentimental que había dejado su progenitor a su muerte y del que reivindica ser merecedor con irrefutables argumentos y… con alguna que otra muestra de fuerza bruta.
La historia se repite, y Ludovico Ribera, como su padre, se dispone a continuar con lo bueno y lo malo de ser mantenido por los Selciano: sufrir la burla de la familia y, a su vez, disfrutar del amor clandestino de una de las mujeres. Eduardo se escuda en esta historia para lanzar una crítica a esa pretendida caridad de la sociedad burguesa, mostrando otros aspectos implícitos. Por un lado, el beneficio que supone para quien es generoso con el prójimo. Y por otro, la gratitud obligada de los que reciben un acto de caridad.
¿Dónde?
Teatro Lope de Vega
¿Cuándo?
Desde el 08 hasta el 12 de febrero de 2012






