Bebe

 

Acostumbrada a romper con los estereotipos, vuelve a darle la vuelta a todo. Presenta un disco más enérgico. Un Poquito de Rocanrol  se ha grabado en Francia, pero las canciones las llevaba Bebe desnudas en una grabadora. Una reinventada Bebe que no tiene que demostrar nada a nadie y viene con muchas ganas de divertirse. Se siente feliz porque hace lo que quiere y viene con más ganas que nunca de ser Bebe.

 

Has publicado el single K.I.E.R.E.M.E.,  ¿estás impaciente por mostrar al mundo tu nuevo trabajo?

No estoy impaciente, pero sí que me apetece que la gente conozca mi nuevo trabajo.

Este nuevo disco, es algo totalmente nuevo, donde descubrimos a una Bebe mucho más enérgica, rompiendo con todo lo anterior, ¿supone una vuelta de tuerca sobre ti misma?

No es vuelta de tuerca ni nada, realmente he buscado cosas nuevas como músico, que es a lo que me dedico. Tengo ganas de investigar cosas nuevas, diferentes y que me apetecían mucho hacer. Canciones mucho más rítmicas, más enérgica, y más salvaje.

Afirmabas en una entrevista que no tienes público. ¿Cómo puedes decir eso?

Yo me refiero con eso a que el público no es mío, el público es el que quiere escuchar y es muy cambiante, igual soy yo. Escucho algo y de repente dejas de escucharlo porque no te apetece, no tengo un público propio. El público es dueño de sí mismo y decide lo que le gusta y lo que no en cada momento.

No te debes a un público, sino a ti misma…

Lo he dicho siempre, me debo a mi misma como todo el mundo. Para mí esto es una evolución, necesito ir descubriendo, probar, igual que cualquier otra persona, hacer cosas que nos gustan y arriesgar, pero también respeto quien mantiene una línea y no le quita mérito por ello.

Para grabar este disco, has viajado hasta Paris, al estudio de Renaud Letaund, ¿cómo ha sido la experiencia?

Ha sido maravillosa la verdad, un regalo, porque tenía ganas de trabajar con alguien que no supiera nada de mi ni yo de él. Siempre es positivo y muy estimulante porque es otra manera de trabajar y además los músicos son fantásticos, y ha sido como si me hubieran dado una `masterclass´ en música.

¿Llegaste al estudio con alguna idea preconcebida o algo preparada?

Yo llegué con las canciones desnudas en una grabadora. Sobre todo llevaba ideas pero cuando estábamos allí, proponíamos e íbamos buscando. Sobre todo la idea que yo tenía clara para este disco es que tenía que ser super enérgico, muy fuerte en la batería y sobre todo vivo.

 ¿Significa KIEREME una reivindicación para ti?

Cada uno hace una lectura particular, pero la canción pide que te quieran pero da igual la manera. La letra no es nada infantil pero la música es bastante enérgica y la elegí como single porque es alegre y sobre todo enérgica.

¿Cómo trabaja Bebe las letras de sus canciones?

Eso es territorio personal y privado (risas). Siempre digo que las canciones son pensamientos que van tomando forma. Pero necesito estar sola.

¿Tiene  tu hija culpa en la construcción de este disco?

Sí, claro por sobre todo la energía me la transmite ella, el haber hecho canciones como KIEREME, además lo que he escuchado mucho es el `Cantajuegos´, canciones de niños, esa energía que tienen los niños pequeños desde que se despiertan hasta que se acuestan, y el haber sido mamá me ha salpicado mucho para componer mis canciones.

¿Nos recomiendas algún artista que debamos escuchar?

Recomiendo el grupo sevillano Pony Bravo.

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