
Adrián se ha convertido en un actor de moda. Con veintisiete años está nominado al Goya a Actor Revelación con la primera comedia en la que participa. Estudió electrónica pero, fue un musical, `WeWill Rock You´, el que hace diez años le metió en el cuerpo su verdadera vocación, actuar. Desde entonces no ha parado este actor madrileño que sueña con volar.
¿Te sientes cansado?
No es cansado, es mucho lío, mucha foto, pero yo me siento afortunado, no se le puede llamar cansancio a esto. Agradecido por todo esto.
Desde que empezaste hace unos diez años a actuar, no has parado, y ahora una nominación a un premio Goya como actor revelación, ¿cómo te sientes?
Afortunadísimo. La palabra es afortunado, atendiendo a los tiempos en los que estamos. Sobre todo porque cuando yo empecé, en la “mili”, porque un musical es como una “mili”, es una “mili”, es duro y se aprende mucho, te da mucha experiencia y curtirte un poco encima del escenario y te ayuda a poder desenvolverte en los seis años que estuve en musicales, cuatro en Hoy no me puedo levantar y otros dos en 40, El musical. Esto para mi es un aprendizaje de todo, de disciplina, de comportamiento, de sacar cosas inimaginable, en un escenario, y que ahora hacer una comedia, en Primos, te nominen para un premio, en la primera película, pues todo es genial.
¿Crees que supone un salto?
Una nominación te pone en un punto de vista a mucha gente en esta profesión. No sé si me abrirá puertas, yo que soy bastante novato en esto, y como me lo estoy tomando un niño pequeño que le regalan un juguete nuevo y está alucinando, que hay que disfrutar el momento, no pensar en lo que pueda venir después. No me quiero poner esa presión de lo que ocurrirá en el futuro.
Fama, ser conocido, después de actuar, de trabajar, ¿quiénes son tus pilares?
Mis padres, mis hermanos y mis amigos. Tengo cuatro amigos del alma: ellos son mis mayores y mejores críticos. Me dicen sí, esto no, esto sí,….
¿En qué escenario te sientes más cómodo, televisión, cine, teatro?
No sabría que contestar para decidir en qué sitio me siento más cómodo, cómo si me siento a gusto es trabajando. Son lugares diferentes, maneras de jugar diferentes. Trabajar en un musical, o en cine, o en una serie, se trabaja de puntos de vista distintos pero como todo, la interpretación es un juego y se juega de la misma forma pero en diferentes sitios. Mientras te los pases bien, no importa donde.

¿Pensaste alguna vez llegar donde has llegado?
En la vida, nunca. Cuando yo veía las galas en mi casa me sorprendía de todo, cuando caminaban por la alfombra roja, ver a tantos fotógrafos, sentirte nominado, todo. Si con diecisiete años me hubieran preguntado que estaría nominado por una película, no me lo habría creído.
Nunca pensé estar donde estoy. Siempre sueñas, que soñar es gratis. Que guay, te imaginas? Y pensaba de estar manera pero nunca como una realidad. Ahora cuando ocurre, lo ves como un regalo. Como si con ocho años habías pedido un coche teledirigido y te regalan un `Scalextric´. Te conviertes en la persona más feliz del mundo.
¿Te preparas los personajes de alguna manera?
No, sólo intento meterme en la piel del personaje, vivir como el personaje. Como cada uno lo vives de una manera diferente, pero no tengo un ritual de encerrarme. El personaje lo creo desde mí, desde lo que me rodea, de la vida. Me lo tomo como un niño pequeño que juega con su amigo.
¿Fue complicado preparar el personaje de José Miguel, en la película de Primos?
Fue complicado, construir el personaje desde arriba, como un payaso, e ir metiéndome en su mundo.
¿Con qué te identificas de tu personaje?
Me identifico con la vulnerabilidad y la ternura. No tengo, como él, miedo a la vida, y esa fuerza que tiene, soy echado para adelante, aunque se cree muchos escudos, no tengo miedo a nada.
¿Qué personaje histórico interpretarías?
No sé si se considera histórico, pero aunque sea muy de niño, pero me encantaría hacer de William Wallace, en `BraveHeart´.
¿Y a quién no?
No tengo un no.
¿Ponerte detrás de las cámaras?
Como director no. Yo estudié electrónica pero cuando podría estudiar perfectamente audiovisual, operador de cámara…, una cosa que me llama muchísimo la atención, siempre que voy a los rodajes son los equipos, preguntar por todo, aunque nunca he estudiado para ello.
¿De dónde te viene la vocación?
De mí mismo (risas), porque ningún familiar mío se dedica a esta industria. Es una vocación desde que vi el primer musical de mi vida, `We Will Rock you´, aluciné. Luego empecé en Sala Galileo Galilei en Madrid, Clamores. Ver cantar, a la vez que bailar, y me preguntaba ¿esto qué es? Luego cuando ya empecé vi que era maravilloso.
¿Algún proyecto a corto plazo?
Si tengo, aunque aún no está cerrado y no se pueden decir cadenas de televisión ni nada, un proyecto de televisión, una `sitcom´ (serie de comedia para televisión). Por otro lado tengo una obra de teatro, `5 hombre punto com´, que se va a volver a hacer. Los monólogos es una cosa que nunca he hecho y para probar otros palos de la interpretación.
¿Algún secreto de Adrián Lastra? Que soy más débil de lo que aparento.





